Afilando el hacha

Hace unos 10.000 años se produjo uno de los cambios más importantes en la historia del ser humano que dio lugar a la etapa denominada Neolítico que se caracterizaba por la aparición de sociedades sedentarias vinculadas a la agricultura y la ganadería generando la aparición de urbes con infraestructuras comunes. Se habla mucho de los cambios que se desarrollaron en ese periodo pero para mi el cambio más importante es la PLANIFICACIÓN. Recolectar y almacenar una cosecha requiere una planificación de tiempos y recursos al igual que mantener un rebaño o crear un poblado sedentario. En el Paleolítico la planificación era a corto plazo, si se acaban los alimentos se trasladan a otro lugar en pocos días. En el Neolítico en cambio, la observación y conocimiento del entorno fue el paso previo para proyectar qué, cómo y cuándo iban a suceder las cosas y poder determinar aquellos recursos que eran necesarios a medio plazo para tener éxito, (éxito significaba comer o morirse de hambre), desde una canalización de agua a un silo en el que almacenar el excedente de la cosecha, herramientas para las diferentes tareas…

Desde entonces, el ser humano planifica sus tareas y sus periodos. Yo, como buen ser humano que soy me gusta tomar los últimos días de diciembre para planificar el próximo año. Lo entiendo como algo necesario y este año, salvando las distancias, creo que estamos ante nuestro “nuevo Neolítico”. No es un año más, es un año con un nuevo escenario que poco a poco se irá asentando, dejando su poso en el fondo después de la agitación, manteniendo algunas cosas del pasado e incorporando cosas “nuevas”. Es una situación que nos genera incertidumbre y nos hace tener dudas sobre lo que nos va a suceder, es cierto, y en este panorama tan inestable es fácil pensar que lo mejor es no planificar pero creo que nunca a sido una buena idea esperar a que sucedan las cosas para ponerse a actuar ya que es probable que los acontecimientos nos lleven a lugares que no nos gustan o para las que no estábamos preparados. Es mejor pensar hacia donde quieres ir, marcar el rumbo y establecer las pautas que marcarán el periodo ya que si no lo haces tú otros lo harán otros por tí.

A este proceso de planificación lo denomino AFILAR EL HACHA tomando como origen la historia del leñador que cada día utilizaba más tiempo en cortar árboles y cada vez cortaba menos frente a su compañero que en menos tiempo cortaba más árboles ya que cada día le dedicaba un tiempo a preparar sus herramientas.

Afilar el hacha (cuento breve) – SebyGarcia

En mi caso, me gusta imaginar cómo me gustaría que fuesen las herramientas que voy a usar en mi trabajo, (si soy un poco artesano en ese sentido) pienso en aquello que le va a ser útil a las personas a las que voy a atender y la manera en la que voy a enfocar todas aquellas tareas que he de realizar, busco la mejora y facilidad de aquello de lo que ha dado problemas o considero que puede mejorarse y trato de adaptarme al nuevo contexto en el que nos movemos. En este caso toma mucha importancia el contexto ya que nos condiciona mucho más que en otros años.

Las áreas en las que estoy mejorando mis competencias son las de la comunicación a distancia, mi trabajo y la situación actual me lo exige. La creación de nuevos contenidos adaptados y herramientas digitales que me permitan crear contenidos de manera más profesionalizada.

PLANIFICACIÓN

Según la RAE, PLANIFICACIÓN significa: Plan general, metódicamente organizado y frecuentemente de gran amplitud, para obtener un objetivo determinado, tal como el desarrollo armónico de una ciudad, el desarrollo económico, la investigación científica, el funcionamiento de una industria, etc.

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La planificación es una actividad metódica, estructurada y organizada. Busca anticiparse a los problemas.

PRIMER PASO

Define tu objetivo. Establece qué es lo que quieres conseguir de la manera más concreta posible. Yo aconsejo utilizar el modelo SMART para establecer un objetivo:

Qué son los objetivos SMART?

No vale con decir “quiero un trabajo de lo que sea” Especifica qué trabajo, en qué tipo de empresa, que esté acorde con tus “variables” (formación, experiencia, habilidades…), teniendo los pies en el suelo y acotándo tu búsqueda en un tiempo determinado.

Es importante que lo escribas y lo tengas cerca, lo cuelgues en tu escritorio o lo lleves contigo. De esa manera todos los días recordarás cual es tu objetivo

SEGUNDO PASO

¿Qué pasos voy a seguir para conseguir mi objetivo en el tiempo determinado? ¿Qué opciones tengo para conseguir ese objetivo marcado? Elige entre todas las opciones la estrategia que creas que mejor se adapta a tu búsqueda de empleo. Para ello has de investigar las opciones de las que dispones.

Deberás tener en cuenta para crear tu estrategia: establecer un buen Currículum tanto en continente como en contenido, (la estética es importante pero debe ir acompañada de unos contenidos interesantes para el empleador basados en la experiencia, formación, conocimientos…) elegir los medios de búsqueda que mejor se adapten al empleo que buscas, deberás combinar la búsqueda analógica y la digital, mejorar tu Marca Personal y proyectar aquello que quieres que perciban los demás de tí, también tendrás analizar aquellos aspectos que debes mejorar de tu perfil, estudiar las ofertas de empleo a las que te gustaría aspirar y ver qué puedes hacer para parecerte al candidato/a ideal que solicitan las empresas. Es recomendable que solicites ayuda a profesionales tanto de la orientación laboral como del sector en el que quieres trabajar, pueden ofrecerte información de utilidad para establecer tu estrategia.

TERCER PASO

Poner en marcha El PLAN. Establecer una hoja de ruta con diferentes fases que te permita ver tu evolución durante el proceso. El establecimiento de fases nos informa del nivel de consecución y nos ayuda a superar un gran reto dividido en pequeños obstáculos.

CUARTO PASO

Revisa el desarrollo de las diferentes fases para comprobar que vas por el buen camino. Además de los signos evidentes que puede ser conseguir entrevistas de trabajo, el feedback de nuestro entorno o la mejora de nuestras relaciones sociales relacionadas con el empleo nos puede servir para ver si nuestra estrategia está funcionando. Si vemos que no da resultados es conveniente revisar el proceso

RESUMEN

A nivel externo:

·  Conoce la situación del mercado laboral y de la profesión que te interesa: condiciones, canales…
·  Conoce los canales de publicación de oferta y de búsqueda de candidatos“.

·  “Conoce las particularidades que se pueden dar en tu caso en la búsqueda de trabajo

A nivel interno:

·  Conoce bien tus puntos fuertes.

·  … Y conoce también tus puntos débiles.

· Mantén alta la motivación

· Revisa los resultados y procura saber qué ha sucedido


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